Menos sal, mejor tensión
Limitar la sal a menos de una cucharadita al día (unos 5 g) reduce la presión de forma notable. Cuidado con alimentos procesados: el sodio se esconde en embutidos, salsas y comida preparada.
Un webinar educativo sencillo y práctico sobre los hábitos que más influyen en tus cifras de tensión
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Muchas personas no saben que sus cifras de tensión cambian según lo que comen, cuánto se mueven y cómo gestionan las situaciones de su día a día. No es magia ni medicamentos: son hábitos concretos y comprobados.
En este webinar gratuito te explicamos, de forma clara y sin tecnicismos, qué cambios pequeños puedes introducir en tu vida para que tu presión se mantenga dentro de rangos saludables. Todo basado en las recomendaciones médicas actualizadas de 2025–2026.
Da igual si tienes 30 o 70 años. La información está adaptada para que cualquier persona pueda entenderla y ponerla en práctica desde el primer día.
Conocer tus cifras de referencia es el primer paso. Aquí tienes los rangos orientativos actualizados para 2025–2026:
*Valores orientativos. Consulta siempre a tu médico para una evaluación personalizada.
Estos son los cambios cotidianos con mayor impacto comprobado en la presión arterial, según las guías médicas más recientes
Limitar la sal a menos de una cucharadita al día (unos 5 g) reduce la presión de forma notable. Cuidado con alimentos procesados: el sodio se esconde en embutidos, salsas y comida preparada.
150 minutos de actividad moderada a la semana —caminar, nadar o pedalear— son suficientes para notar cambios reales. Los ejercicios isométricos como la plancha también muestran resultados muy positivos.
Frutas secas, verduras de hoja verde, pescado y productos lácteos bajos en grasa aportan potasio y magnesio, minerales que ayudan a relajar las paredes de los vasos sanguíneos de forma natural.
Mantenerse bien hidratado evita que la sangre se espese, lo que facilita el trabajo del corazón y contribuye a mantener una presión estable durante todo el día.
Unos minutos de respiración diafragmática profunda al día pueden bajar la presión en momentos de tensión. Es una herramienta sencilla que se aprende rápido y no requiere ningún material.
No es necesario hacer todo a la vez. Cada pequeño ajuste que introduces en tu día a día suma. Empezar por reducir la sal o salir a caminar 20 minutos ya pone en marcha cambios positivos en tu organismo.
En el webinar verás cómo organizar estos hábitos de forma realista, sin agobios ni restricciones extremas. El objetivo es que sean sostenibles, no un sacrificio.
La presión arterial elevada no suele dar síntomas visibles durante años. Muchas personas lo descubren de forma casual en una revisión médica. Por eso, actuar pronto —aunque te encuentres bien— marca una diferencia enorme a largo plazo. Adoptar hábitos saludables antes de que aparezcan problemas es la estrategia más inteligente.
El webinar educativo que te ofrecemos no pretende ser un sustituto de la atención médica, sino una guía práctica y accesible para que entiendas qué puedes hacer tú mismo. Aprenderás a interpretar tus propias mediciones, a identificar qué factores disparan tu tensión y a crear una rutina adaptada a tu vida real.
La información está presentada de forma sencilla, con ejemplos cotidianos y sin tecnicismos médicos. Está pensada para cualquier persona, independientemente de su nivel de conocimientos previos sobre salud.
Experiencias de personas reales que han incorporado estos hábitos a su vida
"Empecé con algo tan simple como beber más agua y reducir los embutidos. En dos meses mi médico notó una mejora clara. Nunca pensé que fueran cambios tan pequeños los que marcaran la diferencia."
— Luisa F., Zaragoza
"El webinar me explicó por qué la respiración profunda funciona de verdad. Antes me parecía algo sin base. Ahora lo practico cada noche y duermo mejor. Mi tensión ha bajado varios puntos."
— Ramón G., Bilbao
"Lo que más me gustó fue que no me pidieron que cambiara todo de golpe. Me ayudaron a identificar mis tres puntos débiles y a mejorarlos poco a poco. Un año después, mis resultados son mucho mejores."
— Carmen S., Sevilla
"Tengo 64 años y pensaba que ya era tarde para cambiar hábitos. Me equivocaba. En pocas semanas noté que me agobiaba menos y que mi tensión era más estable. Ojalá hubiera empezado antes."
— Jorge M., Valencia
Email: hello (at) lujatet.icu
Dirección: Calle Alcalá 47, 28014 Madrid, España
Teléfono: +34 913 58 24 67
No es imprescindible, pero sí muy recomendable. Disponer de un aparato de medición en casa te permite hacer un seguimiento real de tu progreso. Durante el webinar explicamos cómo elegir uno fiable y cómo usarlo correctamente.
No. El webinar tiene carácter informativo y educativo. Si tienes prescripción médica, no debes modificarla sin consultar antes con tu médico. Los hábitos de los que hablamos pueden complementar el tratamiento, pero nunca lo reemplazan.
Depende de cada persona y de cuántos cambios se introduzcan. En general, con constancia durante 4 a 8 semanas, muchas personas comienzan a ver mejoras en sus registros. La respiración y la hidratación son los que antes se perciben.
Sí. De hecho, parte del contenido está pensado específicamente para ese grupo, ya que los rangos de presión saludables varían con la edad. La información se presenta de forma accesible para cualquier persona, independientemente de su edad o nivel de conocimientos.