Lo que haces cada día decide tu presión arterial

Un webinar educativo sencillo y práctico sobre los hábitos que más influyen en tus cifras de tensión

Quiero saber más
Persona midiendo su presión arterial en casa de forma tranquila

La presión arterial responde a tu rutina diaria

Muchas personas no saben que sus cifras de tensión cambian según lo que comen, cuánto se mueven y cómo gestionan las situaciones de su día a día. No es magia ni medicamentos: son hábitos concretos y comprobados.

En este webinar gratuito te explicamos, de forma clara y sin tecnicismos, qué cambios pequeños puedes introducir en tu vida para que tu presión se mantenga dentro de rangos saludables. Todo basado en las recomendaciones médicas actualizadas de 2025–2026.

Da igual si tienes 30 o 70 años. La información está adaptada para que cualquier persona pueda entenderla y ponerla en práctica desde el primer día.

¿Cuáles son los valores normales según tu edad?

Conocer tus cifras de referencia es el primer paso. Aquí tienes los rangos orientativos actualizados para 2025–2026:

Grupo de edad Presión sistólica Presión diastólica
18 – 39 años 90 – 135 mm Hg 60 – 85 mm Hg
40 – 59 años 91 – 144 mm Hg 61 – 89 mm Hg
60 años o más Hasta 150 mm Hg Hasta 90 mm Hg

*Valores orientativos. Consulta siempre a tu médico para una evaluación personalizada.

5 hábitos que marcan la diferencia

Estos son los cambios cotidianos con mayor impacto comprobado en la presión arterial, según las guías médicas más recientes

Menos sal, mejor tensión

Limitar la sal a menos de una cucharadita al día (unos 5 g) reduce la presión de forma notable. Cuidado con alimentos procesados: el sodio se esconde en embutidos, salsas y comida preparada.

Moverse con constancia

150 minutos de actividad moderada a la semana —caminar, nadar o pedalear— son suficientes para notar cambios reales. Los ejercicios isométricos como la plancha también muestran resultados muy positivos.

Comer mejor, no menos

Frutas secas, verduras de hoja verde, pescado y productos lácteos bajos en grasa aportan potasio y magnesio, minerales que ayudan a relajar las paredes de los vasos sanguíneos de forma natural.

Beber agua suficiente

Mantenerse bien hidratado evita que la sangre se espese, lo que facilita el trabajo del corazón y contribuye a mantener una presión estable durante todo el día.

Respirar con intención

Unos minutos de respiración diafragmática profunda al día pueden bajar la presión en momentos de tensión. Es una herramienta sencilla que se aprende rápido y no requiere ningún material.

Pequeños pasos, resultados duraderos

No es necesario hacer todo a la vez. Cada pequeño ajuste que introduces en tu día a día suma. Empezar por reducir la sal o salir a caminar 20 minutos ya pone en marcha cambios positivos en tu organismo.

En el webinar verás cómo organizar estos hábitos de forma realista, sin agobios ni restricciones extremas. El objetivo es que sean sostenibles, no un sacrificio.

Persona preparando una comida saludable y equilibrada en casa

Por qué importa cuidar la presión desde ya

La presión arterial elevada no suele dar síntomas visibles durante años. Muchas personas lo descubren de forma casual en una revisión médica. Por eso, actuar pronto —aunque te encuentres bien— marca una diferencia enorme a largo plazo. Adoptar hábitos saludables antes de que aparezcan problemas es la estrategia más inteligente.

El webinar educativo que te ofrecemos no pretende ser un sustituto de la atención médica, sino una guía práctica y accesible para que entiendas qué puedes hacer tú mismo. Aprenderás a interpretar tus propias mediciones, a identificar qué factores disparan tu tensión y a crear una rutina adaptada a tu vida real.

La información está presentada de forma sencilla, con ejemplos cotidianos y sin tecnicismos médicos. Está pensada para cualquier persona, independientemente de su nivel de conocimientos previos sobre salud.

Lo que dicen quienes ya lo han aplicado

Experiencias de personas reales que han incorporado estos hábitos a su vida

"Empecé con algo tan simple como beber más agua y reducir los embutidos. En dos meses mi médico notó una mejora clara. Nunca pensé que fueran cambios tan pequeños los que marcaran la diferencia."

— Luisa F., Zaragoza

"El webinar me explicó por qué la respiración profunda funciona de verdad. Antes me parecía algo sin base. Ahora lo practico cada noche y duermo mejor. Mi tensión ha bajado varios puntos."

— Ramón G., Bilbao

"Lo que más me gustó fue que no me pidieron que cambiara todo de golpe. Me ayudaron a identificar mis tres puntos débiles y a mejorarlos poco a poco. Un año después, mis resultados son mucho mejores."

— Carmen S., Sevilla

"Tengo 64 años y pensaba que ya era tarde para cambiar hábitos. Me equivocaba. En pocas semanas noté que me agobiaba menos y que mi tensión era más estable. Ojalá hubiera empezado antes."

— Jorge M., Valencia

Información de contacto

Email: hello (at) lujatet.icu

Dirección: Calle Alcalá 47, 28014 Madrid, España

Teléfono: +34 913 58 24 67

Descubre más sobre el webinar

Preguntas frecuentes

¿Necesito tener el tensiómetro en casa para participar?

No es imprescindible, pero sí muy recomendable. Disponer de un aparato de medición en casa te permite hacer un seguimiento real de tu progreso. Durante el webinar explicamos cómo elegir uno fiable y cómo usarlo correctamente.

¿Estos hábitos sustituyen al tratamiento médico?

No. El webinar tiene carácter informativo y educativo. Si tienes prescripción médica, no debes modificarla sin consultar antes con tu médico. Los hábitos de los que hablamos pueden complementar el tratamiento, pero nunca lo reemplazan.

¿En cuánto tiempo se notan los primeros cambios?

Depende de cada persona y de cuántos cambios se introduzcan. En general, con constancia durante 4 a 8 semanas, muchas personas comienzan a ver mejoras en sus registros. La respiración y la hidratación son los que antes se perciben.

¿El webinar sirve para personas mayores de 60 años?

Sí. De hecho, parte del contenido está pensado específicamente para ese grupo, ya que los rangos de presión saludables varían con la edad. La información se presenta de forma accesible para cualquier persona, independientemente de su edad o nivel de conocimientos.